Toca una luz para cambiarla a ella y a sus 4 vecinas (arriba, abajo, izquierda y derecha). Apágalas todas.
★★★
Es un tablero de luces, unas encendidas y otras apagadas. Tu objetivo es dejarlas todas apagadas. La trampa: al tocar una luz, no solo cambia ella, también cambian sus cuatro vecinas (la de arriba, la de abajo, la de la izquierda y la de la derecha). Lo que estaba encendido se apaga y lo que estaba apagado se enciende.
Por eso apagar una luz suele encender otra, y hay que pensar en el orden. Un truco habitual es ir fila por fila: apaga las luces de la primera fila tocando las de la fila de debajo, y así sucesivamente hasta la última fila.
Todos los tableros tienen solución. Cuantos menos movimientos uses, más estrellas ganas (hasta 3).
El tablero fácil de 4×4 funciona bien desde los 8 años. Los tamaños 5×5 y 6×6 plantean un reto de razonamiento para adolescentes y adultos.
Si te gustan los juegos de lógica, prueba también el Sudoku o Reencuentro.
Sí. Cada tablero se crea a partir de un tablero apagado, pulsando luces al azar, así que siempre existe un camino de vuelta.
No para el resultado final: el efecto de cada luz es el mismo sin importar cuándo la toques. Lo importante es qué luces tocas. Y tocar la misma dos veces equivale a no tocarla, así que nunca hace falta pulsar una luz más de una vez.
Cada tablero tiene un número mínimo de movimientos. Con ese mínimo (o muy cerca) consigues las tres estrellas. Debajo del tablero verás los límites exactos.
El reto diario es un único tablero por día, igual para todos. Con "Jugar partida aleatoria" puedes practicar sin límite en tres tamaños.